Los “Foto-Rojos” han llegado, y están aquí para quedarse

Los “Foto-Rojos” están siendo desde hace tiempo uno de los recursos más utilizados para controlar los cruces gestionados por semáforos en muchos Ayuntamientos de nuestra geografía.

A grandes rasgos, el funcionamiento de los “Foto-Rojos” consiste en un sistema compuesto por una cámara instalada en el semáforo en cuestión que obtiene una secuencia de fotografías o graba en vídeo al vehículo en el momento en el que el semáforo se cambia a fase rojo.

Como todo sistema tecnológico de gestión de sanciones de tráfico, éste no está exento de polémicas, ya que el volumen de multas impuestas normalmente es elevado, sobre todo los primeros días de la implantación de uno de estos sistemas por parte de una Administración Pública.

Una de las quejas más comunes de los conductores multados es por el poco tiempo desde que el disco del semáforo está fase ámbar, hasta que se cambia a fase rojo. La DGT recomienda un mínimo de 3 y un máximo de 5 segundos para este intervalo de tiempo transcurrido, exceptuando las vías de alta velocidad, en las que se puede ampliar el tiempo del intervalo. Este tiempo se calcula en base a la distancia de frenado según la velocidad de la vía, y en base al tiempo de reacción del conductor entre otras variables. No está de más que a la hora de que una Administración Pública se decida a instalar un sistema de “FotoRojo”, también se plantee incorporar a los semáforos un reloj que indique cuántos segundos quedan para que llegue la fase rojo.

El objetivo principal de las Administraciones Públicas a la hora de instalar este tipo de sistemas es el de evitar accidentes y aumentar la seguridad de las vías de circulación, tanto para los conductores, como para los peatones y demás usuarios de las mismas, una buena señalización evita dar la imagen de que la Administración emplea estos sistemas como medida recaudatoria, en vez de disuasoria. A parte de los relojes de los semáforos, una buena señalización, tanto vertical como horizontal, cumplirán con el objetivo de mejorar la seguridad vial.