Devolución de recibos domiciliados – Medidas Anti-Picaresca

Con la normativa actual SEPA (Single Euro Payments Area) los consumidores tenemos derecho a devolver cualquier recibo domiciliado en un plazo de 8 semanas, contando desde la fecha de cargo en cuenta del recibo.

¿Qué sucede si devolvemos un tributo local domiciliado? ¿Y si realizamos la venta del bien en cuestión y a posteriori devolvemos el recibo?

Imaginemos un ciudadano que tiene domiciliado el Impuesto de circulación, técnicamente conocido como Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). El Ayuntamiento le pasa el recibo por el banco, hay fondos y se cobra. Hasta aquí todo correcto. Ahora este ciudadano vende su vehículo, que a todos los efectos consta como que tiene todos los pagos al día, y una vez vendido devuelve el recibo.

¿Qué consecuencias tendría? A este ciudadano se le reclamaría el recibo pendiente, ya que durante el periodo especificado en el recibo era propietario del vehículo y por lo tanto debe hacerse cargo de las obligaciones tributarias.

¿Qué medidas toman los municipios para evitar situaciones similares? Algunos no generan el recibo de pago hasta que no ha vencido el periodo de devolución, mientras otros generan el documento justificante del pago, indicando que es provisional hasta que se cumpla la fecha máxima de devolución del recibo, y se haya satisfecho el cobro correctamente.